El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que el hombre abatido por el Servicio Secreto en un enfrentamiento cerca de la Casa Blanca este sábado 23 de mayo "tenía un historial violento".
El mandatario agradeció a las fuerzas del orden por su respuesta para contener el ataque y confirmó que el agresor murió. Aseguró que el sujeto, posiblemente estaba obsesionado contra la sede del poder Ejecutivo federal.
"Gracias a nuestro gran Servicio Secreto y a las fuerzas del orden por la rápida y profesional acción tomada esta noche contra un hombre armado cerca de la Casa Blanca, quien tenía un historial violento y una posible obsesión con la estructura más preciada de nuestro país. El atacante murió tras un intercambio de disparos con agentes del Servicio Secreto cerca de las rejas de la Casa Blanca", compartió en su plataforma Truth Social.
Asimismo, recordó el intento de asesinato en su contra en la Cena de Corresponsales, por lo que insistió en que los presidentes estadounidenses deben tener un lugar seguro.
Este hecho ocurre un mes después del tiroteo durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca, y demuestra lo importante que es que todos los futuros presidentes cuenten con lo que será el espacio más seguro y protegido de su tipo jamás construido en Washington D.C. ¡La seguridad nacional de nuestro país lo exige!
¿Cómo fue el ataque?
El agresor, identificado como Nasire Best, de 21 años, abrió fuego alrededor de las 18:00 horas, tiempo de Washington, frente a la Casa Blanca.
El atacante estaba cerca del perímetro de seguridad de la Casa Blanca y "sacó un arma de su maleta y comenzó a disparar", se informó.
El presidente Donald Trump se encontraba en la residencia oficial en ese momento, pero no se vio afectado por el incidente, indicó en un comunicado el jefe de comunicaciones del Servicio Secreto, Anthony Guglielmi.
"La policía del Servicio Secreto respondió al fuego e hirió al sospechoso, que fue trasladado a un hospital de la zona, donde se certificó su fallecimiento", dijo Guglielmi, sin dar detalles sobre el estado de esa persona.
Un transeúnte fue herido durante el intercambio de disparos, añadió el Servicio Secreto, sin ofrecer detalles sobre su estado de salud.
Reporteros en el lugar captaron el sonido de las fuertes detonaciones. Inicialmente, contabilizaron entre 20 y 30 disparos.
"Escuchamos probablemente de 20 a 25 sonidos que parecían fuegos artificiales, pero eran disparos, y entonces todo el mundo empezó a correr", relató a la AFP el turista canadiense Reid Adrian.
Los periodistas que se encontraban en el jardín norte de la Casa Blanca en ese momento dijeron que se les ordenó correr y refugiarse en la sala de prensa.
La corresponsal de ABC News Selina Wang estaba grabando un video para redes sociales cuando estalló el tiroteo, captando el sonido de los disparos mientras se tiraba al suelo.
Ningún agente del Servicio Secreto resultó lesionado.
Los intentos de asesinato contra Trump
Donald Trump, de 79 años, ha sido blanco de tres presuntos intentos de asesinato.
El 25 de abril, un hombre armado irrumpió en un control de seguridad en un hotel donde el presidente asistía a una cena de gala con periodistas. El hombre nunca llegó a acercarse al mandatario ni a los demás invitados al evento.
En julio de 2024, Trump fue objetivo de un ataque durante un acto de campaña en Butler, Pensilvania. Un hombre armado mató a un asistente e hirió levemente al entonces candidato presidencial en la oreja.
Unos meses después, otro hombre armado fue detenido en un campo de golf de West Palm Beach, donde Trump jugaba una partida.
"Gracias a Dios el presidente Trump está a salvo", dijeron en X los republicanos de la Cámara de Representantes tras el tiroteo de este sábado por la noche.
Trump ha citado preocupaciones de seguridad como uno de sus motivos para construir un salón de baile en la Casa Blanca, para lo cual ordenó demoler el ala este del histórico edificio tras asumir nuevamente el cargo el año pasado.
El proyecto, de 400 millones de dólares y que se está construyendo, contará, según el mandatario, con seis pisos bajo el salón de baile altamente seguro y "a prueba de drones", incluyendo un hospital militar subterráneo.